Nuestro olivo
Con el nuevo curso hemos decido plantar un olivo que cuidaremos a lo largo de este año.
Cada día, con paciencia, lo regaremos con trabajo, amistad y aprendizaje. Al principio nos parecerá que crece despacio, pero poco a poco sus raíces confiamos en que se harán fuertes y sus ramas se extienden hacia el cielo.
Así, al final del curso, veremos cómo nuestro olivo —nuestro crecimiento— da sus primeros frutos, símbolo de todo lo que hemos aprendido y compartido juntos.














